He estado hablando con Irene acerca de hombres, mujeres y hombres y mujeres. Ha sido una conversación brevísima, pero ha dicho dos frases que han abierto la ventana de mi inspiración: Un lugar al que volver y Nací princesa porque putas ya hay muchas.
Yo no nací princesa pero siempre he tenido algo de princesita de cuento; tampoco nací puta, pero tengo una dentro, como toda –no escribiré el diplomático “casi”- mujer que se precie.
He jugado a ser fuerte y a llevar pantalones, a consolar con brazos largos y a abrazar con el cuerpo entero. He jugado a hacerte la cena cada noche, a complacerte, a “lo que tú quieras, como tú quieras”. Me he dedicado a consolarte y a reconfortarte en tus penas. He estado ahí, donde quiera que ahí sea.
Hemos ido “adonde tú quieras” y las indirectas sobre los viajes que nunca he hecho y deseo hacer se han quedado siempre en el mapa y en la agencia de viajes. He jugado a entenderlo y a esperar, cuando no lo comprendía aunque aguardara a ciegas, con vaga esperanza.
Me he cansado: te he dejado y he gritado. Tú no eres uno solo, eres varios, demasiados. Hoy no escribo desde la rabia sino desde el tiempo que todo lo cura, pero escribe una princesa. No nací princesa pero desde ayer lo voy a ser. No quiero ser reina, he dicho princesa. Me cansé de jugar a superwoman, me cansé de ser puta cuando me aburro del mundo.
No quiero ser la mujer de nadie, no quiero ser únicamente el lugar al que volver para el hombre de turno. No quiero mendigarte ni permitir que rellenes conmigo los huecos de tu tiempo. No quiero el aire que te sobra. No quiero ser tu siesta ni tu descanso, si no puedo ser también tu despertar y tu mañana. Quiero en mis manos tu risa y tus penas, ambas. Quiero recogerte cuando flojees para acariciarte el alma, pero no quiero ser sólo tu consuelo. Llórame para que te beba las lágrimas pero ríeme hasta dejarme sorda. No te olvides de compartir conmigo tus alegrías.
Quiero ser ángel y princesa, porque quiero cuidarte y dejar que me cuides, pero no voy a ser tu madre. Ni puta ni madre. Princesa, he dicho princesa. Princesa y ángel. Princesa, porque me he ganado ser princesa. Ángel, porque necesito cuidarte y sostener tu caída.
Ángel y princesa, intentaré repetírmelo continuamente, hasta que me quede claro, desde esta ingravidez en la que me encuentro, en este momento de ligera lucidez y de cálida tibieza. Estoy feliz: me sientan bien mi nuevo vestido de tul rosa y mi corona de flores blancas, mis zapatitos de cristal y mi alma en calma. Voy a ser princesa porque putas ya hay muchas. Y porque me da la gana.
Yo no nací princesa pero siempre he tenido algo de princesita de cuento; tampoco nací puta, pero tengo una dentro, como toda –no escribiré el diplomático “casi”- mujer que se precie.
He jugado a ser fuerte y a llevar pantalones, a consolar con brazos largos y a abrazar con el cuerpo entero. He jugado a hacerte la cena cada noche, a complacerte, a “lo que tú quieras, como tú quieras”. Me he dedicado a consolarte y a reconfortarte en tus penas. He estado ahí, donde quiera que ahí sea.
Hemos ido “adonde tú quieras” y las indirectas sobre los viajes que nunca he hecho y deseo hacer se han quedado siempre en el mapa y en la agencia de viajes. He jugado a entenderlo y a esperar, cuando no lo comprendía aunque aguardara a ciegas, con vaga esperanza.
Me he cansado: te he dejado y he gritado. Tú no eres uno solo, eres varios, demasiados. Hoy no escribo desde la rabia sino desde el tiempo que todo lo cura, pero escribe una princesa. No nací princesa pero desde ayer lo voy a ser. No quiero ser reina, he dicho princesa. Me cansé de jugar a superwoman, me cansé de ser puta cuando me aburro del mundo.
No quiero ser la mujer de nadie, no quiero ser únicamente el lugar al que volver para el hombre de turno. No quiero mendigarte ni permitir que rellenes conmigo los huecos de tu tiempo. No quiero el aire que te sobra. No quiero ser tu siesta ni tu descanso, si no puedo ser también tu despertar y tu mañana. Quiero en mis manos tu risa y tus penas, ambas. Quiero recogerte cuando flojees para acariciarte el alma, pero no quiero ser sólo tu consuelo. Llórame para que te beba las lágrimas pero ríeme hasta dejarme sorda. No te olvides de compartir conmigo tus alegrías.
Quiero ser ángel y princesa, porque quiero cuidarte y dejar que me cuides, pero no voy a ser tu madre. Ni puta ni madre. Princesa, he dicho princesa. Princesa y ángel. Princesa, porque me he ganado ser princesa. Ángel, porque necesito cuidarte y sostener tu caída.
Ángel y princesa, intentaré repetírmelo continuamente, hasta que me quede claro, desde esta ingravidez en la que me encuentro, en este momento de ligera lucidez y de cálida tibieza. Estoy feliz: me sientan bien mi nuevo vestido de tul rosa y mi corona de flores blancas, mis zapatitos de cristal y mi alma en calma. Voy a ser princesa porque putas ya hay muchas. Y porque me da la gana.

18 comentarios:
q se prepare el principe q arrive a tu vida...jajaja, es coña. Hace tiempo q te mereces uno de verdad q cumpla casi todos los requisitos...todos esta dificil.
baci stellina danzante...
Tú lo has dicho, que se prepare!! Ay, con todo el amor que tengo para dar... No pido perfección, tú ya sabes lo que hay. Besitos y grazie, Dani D.
Pensé que ibas a poner http://www.youtube.com/watch?v=zkRUs-6szsk&feature=related
pero claro, la rabia de Nobody's wife es la idónea para la rabia 8aunque sea una rabia lúcida y llena de aprendizaje).
En fin, que este blog es un plagio de dos frases y una canción... muy fuerte, qué puta...
me refería a esta canción, que estoy melada: http://www.youtube.com/watch?v=PCyKEKi4fP4
Ya decía yo... Mola:
I haven´t travelled this far to become
no man´s woman
Cuz I´m tired of it
and I´m so scared of it
that I´ll never trust again
cuz a man can fake you
take your soul and make you
miserable in so much pain
Encima que te cito y que te considero fuente de inspiración... y ten cuidado con lo que me dices, que hemos quedado en que somos almas gemelas: PUTA!
Como mi extrema e insultante perfección, que no he elegido, me descarta definitivamente, dejo una contribución desinteresada a la banda sonora de esta historia en ciernes:
Angel in my heart
Play upon your heart strings to me
I will sing a strange melody
Dance with me a magic ballet
Stay with me 'til night turns to day
Let me in your dreams
Angel in my heart
Angel in my heart
By a pool of darkening dreams
Love is slowly twisting downstream
Underneath the tortuous trees
Out into the sad, silent seas
Lock me in your arms
Angel in my heart
Angel in my heart
How can I feel,
how can I feel love
when you're gone
How much is sin,
how much can true forgiving cost
I'm in your skin,
I want to win back what I've lost
How can I feel,
how can I feel love
when you're gone
I'm in your skin,
I want to win back what I've lost
I can feel the salt on my skin
I can hear the birds on the wing
I can smell the wood on the fire
I can see the smoke of desire
Let me in your dreams
Angel in my heart
Angel in my heart
Las imágenes del vídeo no merecen la pena; sólo su música y letra:
http://www.youtube.com/watch?v=965fNx3YnGE
Yo soy una princesa un poco puta, como bien sabes.... te lei ayer pero no pude dejarte un comentario porque me salia un mensaje en arabe muy molesto y que no entendi, pero creo que me decia que la pagina estaba censurada.... tipo skype vamos.
Me ha encantado linda, que facil es leerte. Enhorabuena
Un besito, nos vemos pronto!
Gracias por ir dejando música por aquí, ampliando la banda sonora.
Mihache: en eso eres como todas, en lo demás eres única y maravillosa! Prontito, dos princesas blancas blanquísmas en África, te puedes imaginar...
Un beso grande.
hola amore,
muy way el post, muy "nuestro". realmente me siento mas puta que princesa pero, al mismo tiempo, igual de puta que de angel, asi que creo q compenso. no esperes x lo q nadie te va a dar ni x lo q nadie te va a enseñar, eso ya lo sabes. son muchos, como dices, y nos llamaran putas hasta q nos conozcan y nos denominen princesas/angeles, pero bueno, che fretta c'è???
ti voglio bene,
Aday
Nessuna fretta, nessuna. Me alegro de que te haya gustado, en realidad hay mucho de fantasía, como en todo lo que escribo. Esto no es un diario, en contra de lo que algunos pienan, y me da la impresión de que a veces recojo cosas que voy hablando y escuchando por ahí, más que vivencias propias, pero de eso se trata. Muchas putas, muchos ángeles, muchas mujeres-madre, muchas princesas, muchos caprichos... Nosotros tenemos mucho de todo eso. Quién no? Sólo que pasa que cuando uno explota demasiado una de esas características, echa de menos las demás y va en busca del equilibrio... Justo, no te parece?
Tivoglio!
BUONGIORNO PRINCIPESSA!
Me gustan tu nuevo vestido de tul, tu corona de flores y tus zapatitos
de cristal, pero sobretodo tu alma
en calma .....
Te quiero
Mamma
las princesas no eligen su condición, lo son o no lo son, y siempre a los ojos de los demás. Eres puta y eres princesa, y sin una no puedes entender a la otra. Para mí no es más que una excusa para decirte lo mucho que te quiero. Princesa es sólo una palabra que quiere ser caricia, y de paso enriquecer con un sentido más el delicioso mundo de las sensaciones. Pero tu aguerrido manifiesto no va de eso. Por cierto, me ha encantado.
Bueno, Mami, y eso que no me has visto... :)
Pablo, qué sol que eres. Ya sabes que todo esto son metáforas, palabras que enriquecen palabras y que dan énfasis y sentido a las cosas, a mi mundo. Me acordé de ti mientras lo escribía por aquello de que tú siempre me llamas princesa. El caso es que me puedes llamar como quieras, con tal de que me sigas llamando y sigas por mi vida.
Mucho amor para los dos.
Signori si nasce,
e io, modestamente, lo nacqui.
(Totò)
Mah, io devo dire che non sono nata signora, ma forse lo diventerò un giorno, quando ci vorrà...
Grazie tante, egregio signor Valerio.
E' sempre un piacere, signorina Nayra.
Comunque non so se alla fine ci siano davvero così tante putas in questo mondo. Neanche, probabilmente, nella testa dei maschi. Senz'altro nelle loro parole, nei loro discorsi, nelle loro imprecazioni. A livorno il buon Teto mi ricordava spesso il "Fuorché la madre...".
E' vero essere "unicamente el lugar al que volver" è troppo poco. Non basta. Ma in senso alto e nobile, come definizione non è poi così deprimente per un partner.
Forse adesso ci sarebbe bisogno di un radicale cambiamento nel modo maschile e femminile di considerare la donna. Né puta, né madre, né princesa.
Qualcuno vorrebbe le tre cose assieme, io ambisco ad una creatura ancora diversa.
Tu ed io ambisciamo a delle creature che non esistono...
Un lugar al que volver è bella come cosa, anche se insufficiente, comunque, è meglio essere un "punto di rifferimento" non trovi? Mah, alla fine basterebbe con essere felici e trovare il sempre desiderato equilibrio...
Precioso niña o como tú dices, princesa.
Sé que estoy lejos pero te quiero como puta o como princesa, lo que tú quieras ser. Ya sabes que para mí siempre serás esa niña flaquita que odiaba la gimnasia y con la que me encanta pasar las horas comiendo sushi o nevaditos.
Me encanta saber que estás tan bien pero, sobre todo, que los cuentos existen y más de lo que muchos se creen.
Virginia.
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