Debido a los cero grados que nos han despertado casi toda esta semana, he deducido que estamos en Navidad.
Bueno, el estado del metro, la decoración de los escaparates de las tiendas y la saturación en las calles son factores que también me han dado alguna pista.
Como la mayoría sabéis, me voy unos diítas a mi isla con todo lo que eso implica... Mar, playa, familia, viejos amigos, álbumes de fotos, cedés de Extreme, una casa con jardín, volcanes (la caldera de Bandama, una noche...) y recuerdos encerrados en muchos rincones. Lo bueno de ir poco por mi tierra, es que cuando voy lo hago con ilusión acumulada.
Hoy no os voy a contar historias, tampoco voy a caer en el típico tópico: mucha gente comenta la hipocresía de estas fiestas, pero yo creo que tampoco es tan grave. Mi opinión es que el ser humano necesita excusas para recordar y hacer balance, para hacer una llamada de teléfono a alguien con quien hace tiempo que no habla y lo cierto es que a mí siempre me hace ilusión que me sorprendan y me piensen. La Navidad es una excusa nada despreciable para hacer reuniones con amigos, con la familia y, siempre que todo se haga según lo deseado, me parece bonito y absolutamente lícito así que... todos mis respetos al calendario, especialmente en este mes rojo y verde (aunque este día sea gris y esté mojado).
En realidad este post era -y ya me he desviado, once again- para mandaros besos de colores y haceros llegar mis deseos: que aprovechéis para descansar, que encontréis bien a los vuestros cuando les volváis a abrazar estos días, que paséis buenos momentos, que 2008 sea mejor que 2007 y un poquito peor que 2009 y que el nuevo año no se lleve a nadie de los vuestros.
A los que voy a ver prontito, ya me encargaré de besaros y de dejarme estrujar (Dani V, he practicado la apnea cada día), a los que os quedáis en Madrid os veré pronto, y a los que estáis lejos, os seguiré echando de menos (Marco, amorino...)
Mucho amor y que seáis felices.
Bueno, el estado del metro, la decoración de los escaparates de las tiendas y la saturación en las calles son factores que también me han dado alguna pista.
Como la mayoría sabéis, me voy unos diítas a mi isla con todo lo que eso implica... Mar, playa, familia, viejos amigos, álbumes de fotos, cedés de Extreme, una casa con jardín, volcanes (la caldera de Bandama, una noche...) y recuerdos encerrados en muchos rincones. Lo bueno de ir poco por mi tierra, es que cuando voy lo hago con ilusión acumulada.
Hoy no os voy a contar historias, tampoco voy a caer en el típico tópico: mucha gente comenta la hipocresía de estas fiestas, pero yo creo que tampoco es tan grave. Mi opinión es que el ser humano necesita excusas para recordar y hacer balance, para hacer una llamada de teléfono a alguien con quien hace tiempo que no habla y lo cierto es que a mí siempre me hace ilusión que me sorprendan y me piensen. La Navidad es una excusa nada despreciable para hacer reuniones con amigos, con la familia y, siempre que todo se haga según lo deseado, me parece bonito y absolutamente lícito así que... todos mis respetos al calendario, especialmente en este mes rojo y verde (aunque este día sea gris y esté mojado).
En realidad este post era -y ya me he desviado, once again- para mandaros besos de colores y haceros llegar mis deseos: que aprovechéis para descansar, que encontréis bien a los vuestros cuando les volváis a abrazar estos días, que paséis buenos momentos, que 2008 sea mejor que 2007 y un poquito peor que 2009 y que el nuevo año no se lleve a nadie de los vuestros.
A los que voy a ver prontito, ya me encargaré de besaros y de dejarme estrujar (Dani V, he practicado la apnea cada día), a los que os quedáis en Madrid os veré pronto, y a los que estáis lejos, os seguiré echando de menos (Marco, amorino...)
Mucho amor y que seáis felices.
