Piedrecitas sobre un suelo rojo. Eso es lo que muestran todas las portadas de los diarios de hoy. No es Lanzarote; si lo fuera, no sería noticia. Es Marte. Un planeta lejano ma non troppo que el hombre se ha empeñado en conquistar.
La carrera espacial empezó en 1957 como una competición entre Estados Unidos y la Unión Soviética. En principio acabó casi 20 años después, pero, carrera o no, la conquista del espacio no cesa.
Resulta que los científicos buscan en el Planeta Rojo principios de vida microbiana, algo interesantísimo que cambiará el curso de nuestras vidas. Al parecer, el robot Phoenix está a punto de encontrar hielo subterráneo en el polo norte del planeta. Uau.
Me extraña que los principales diarios no den el dato que más me intriga: ¿cuánto? ¿cuánto le ha costado al mundo la foto de portada de la mayoría de los diarios del mundo? 457 millones de dólares. Uau.
¿No habéis leído que hoy se han caído diez Boeing 747 en los que únicamente viajaban niños? ¿No? ¿Y ayer? ¿No? Yo tampoco, pero es como si hubiese ocurrido: según la FAO, 3.800 niños mueren cada día solamente por causas asociadas a la escasez de agua. Las catástrofes que ocurren de manera puntual nos sobrecogen a todos y abren los telediarios durante varias semanas, pero nos olvidamos de las cifras de cada día, de los problemas permanentes, de la crisis alimentaria fomentada por los biocombustibles (los cereales destinados a la alimentación escasean). De los cientos de aviones invisibles que el hombre abate cada hora.
Como todo es relativo, hay planetas que están más cerca de Marte pero nos quedan más lejos: Nigeria, Liberia, Honduras, Madagascar, Haití, Franja de Gaza... El porcentaje de población que vive por debajo del umbral de pobreza en estos territorios oscila entre el 65 y el 80%.
En 2007 Estados Unidos destinó a la Nasa 17.000 millones. Este país tiene un índice de pobreza que roza el 13%.
Ya sé lo que están pensando: demagogia. Cierto, pero sólo quiero arrojar datos. Llevo dos horas recabando información para escribir esto, para darme de hostias contra la realidad porque NOENTIENDO. Es cierto que la incursión del hombre en el espacio ha hecho posible avances necesarios como las telecomunicaciones (aquí estoy yo con mi blog, mi internet, mi tele), el incremento de la seguridad y demás, pero hablo, una vez más, de prioridades.
¿Qué coño hacemos mandando naves a recoger restos de vetetúasaberqué tal y como esta la situación mundial? ¿Qué clase de insensatez es ésta?
Luego está el tema de la colonización del espacio con la que sueña más de algún iluminado. Benidorm está pasado de moda: necesitamos un destino turístico más atractivo y en Maldivas hay demasiados mosquitos.
Igual me estoy pasando y la misión de Phoenix es coger el agua marciana que allí nadie gasta para traérsela a nuestro planeta en cubas gigantes y así solucionar uno de los muchos problemas que tenemos en esta nuestra Tierra. Sí, probablemente sea eso. Y yo quejándome...
La carrera espacial empezó en 1957 como una competición entre Estados Unidos y la Unión Soviética. En principio acabó casi 20 años después, pero, carrera o no, la conquista del espacio no cesa.
Resulta que los científicos buscan en el Planeta Rojo principios de vida microbiana, algo interesantísimo que cambiará el curso de nuestras vidas. Al parecer, el robot Phoenix está a punto de encontrar hielo subterráneo en el polo norte del planeta. Uau.
Me extraña que los principales diarios no den el dato que más me intriga: ¿cuánto? ¿cuánto le ha costado al mundo la foto de portada de la mayoría de los diarios del mundo? 457 millones de dólares. Uau.
¿No habéis leído que hoy se han caído diez Boeing 747 en los que únicamente viajaban niños? ¿No? ¿Y ayer? ¿No? Yo tampoco, pero es como si hubiese ocurrido: según la FAO, 3.800 niños mueren cada día solamente por causas asociadas a la escasez de agua. Las catástrofes que ocurren de manera puntual nos sobrecogen a todos y abren los telediarios durante varias semanas, pero nos olvidamos de las cifras de cada día, de los problemas permanentes, de la crisis alimentaria fomentada por los biocombustibles (los cereales destinados a la alimentación escasean). De los cientos de aviones invisibles que el hombre abate cada hora.
Como todo es relativo, hay planetas que están más cerca de Marte pero nos quedan más lejos: Nigeria, Liberia, Honduras, Madagascar, Haití, Franja de Gaza... El porcentaje de población que vive por debajo del umbral de pobreza en estos territorios oscila entre el 65 y el 80%.
En 2007 Estados Unidos destinó a la Nasa 17.000 millones. Este país tiene un índice de pobreza que roza el 13%.
Ya sé lo que están pensando: demagogia. Cierto, pero sólo quiero arrojar datos. Llevo dos horas recabando información para escribir esto, para darme de hostias contra la realidad porque NOENTIENDO. Es cierto que la incursión del hombre en el espacio ha hecho posible avances necesarios como las telecomunicaciones (aquí estoy yo con mi blog, mi internet, mi tele), el incremento de la seguridad y demás, pero hablo, una vez más, de prioridades.
¿Qué coño hacemos mandando naves a recoger restos de vetetúasaberqué tal y como esta la situación mundial? ¿Qué clase de insensatez es ésta?
Luego está el tema de la colonización del espacio con la que sueña más de algún iluminado. Benidorm está pasado de moda: necesitamos un destino turístico más atractivo y en Maldivas hay demasiados mosquitos.
Igual me estoy pasando y la misión de Phoenix es coger el agua marciana que allí nadie gasta para traérsela a nuestro planeta en cubas gigantes y así solucionar uno de los muchos problemas que tenemos en esta nuestra Tierra. Sí, probablemente sea eso. Y yo quejándome...
