miércoles, 7 de mayo de 2008

Buenrollismo

Es un hecho que hay gente que se pasa la vida haciendo estupideces, pero lo peor llega cuando le dices a alguien que lo que acaba de hacer no está bien y esa persona se defiende en nombre del buen rollo. El buenrollismo es la religión del siglo XXI. El buen rollo nos protege de nuestras acciones porque las llevamos a cabo en su nombre. El buen rollo lo justifica todo.

Por ejemplo, estás en un pab tomándote algo con unos amigos, llega un desconocido y te agarra de la cintura mientras se comporta como Torrente; cuando le preguntas que qué demonios hace te mira como el imbécil que es y te dice "Tronca, de buen rollo...". Ah, claro, si es de buen rollo entonces sí puedes restregarte contra mi anatomía como un perro en celo.

Otro clásico es la piba que viene y te grita al oído. Te deja medio sorda y cuando la miras con cara de asco te dice que era de buen rollo y que eres una amargada. O sea, si yo no fuera una amargada adoraría que me vinieras a destrozar el tímpano, ¿no?. Cuando no les sigues la corriente te llaman amargada, borde, sosa o cortarrollos. Tú estás jodidamente obligado por las leyes del buen rollo a seguirle la bola al tarado que ha decidido meterte en su juego.

El respeto a los demás no es una norma social, es una variable inversamente proporcional al grado de buenrollismo que lleves encima -y de los miligramos de alcohol en sangre-. A mayor buen rollo, menor respeto. Si tú estás de súper buen rollo, puedes, claro está, berrear todas las canciones de Bisbal en plena calle a las 5 de la mañana. Si encima es sábado, no sólo puedes, sino que debes hacerlo. Si es agosto, llévate timbales, castañuelas y guitarra.

En mi barrio, el buen rollo se mide en litros. Litros de alcohol. Y litros de pis. Uno bebe y, por consecuencia fisiológica, mea. Y, por consecuencia buenrollista, mea en la calle. Estoy harta de sortear charcos de pis -y de vómito-. Las veces que me ha dado por recriminar a los meones en acción, he tenido distintas respuestas: "¿y dónde coño quieres que lo haga?" (el meón tiene 5 bares abiertos a sus espaldas), el clásico "veteatomarporelculo" y, lo más excitante, un hijodeunperro que me apuntó con la cola -intuyo que pequeña-.

El dios buen rollo justifica todas estas acciones, porque la gente se reúne de buen rollo, fuma y te suelta el humo en la cara de buen rollo, bebe de buen rollo, mea de buen rollo, se salta los semáforos de buen rollo, pone la música a todo volumen de buen rollo y tú no eres nadie para recordarle dónde acaban sus derechos y empiezan los de los demás.

Hoy un compañero de curro ha recibido un meil -a su cuenta del trabajo- de un colega que debía de estar de muy buen rollo: al abrirlo, un dantesco vídeo de muy mal gusto ha empezado a saltar por toda la pantalla con un mensaje que decía "estás jodido, intenta apagarlo". Era imposible cancelar aquel vídeo o salir de ahí. Tuvo que reiniciar el ordenador, perdiendo todos los cambios del documento en el que curraba y abochornado por aquella escenita que estuvo cinco minutos brincando en su monitor delante de sus compañeros. ¿En qué piensa la gente cuando hace esas mamarrachadas?

Y es que los buenrollistas no piensan en las consecuencias de lo que hacen, sino solamente en las risas que se echan al momento. Me parece triste, e incluso preocupante, ese escudo del buen rollo que justifica lo injustificable, que convierte lo intolerable en cotidiano. Que hace que a todos los jóvenes se nos meta en el mismo saco. A veces pienso que quienes perjudican a los demás podrían irse un poquito a la mierda, pero de buen rollo, claro.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

(Antes de leer tu texto; como siempre, después de cuatro días de lejanías, vengo con síndrome de abstinencia)
Como un tren:
Estoy en medio de la vía, impaciente, esperando a que me arrolle tu tren de palabras.

Anónimo dijo...

(Después de leer tu texto)
Creo que vas a ser la última en salir y por tanto la que tengas que apagar la luz (¡pero no tu luz!). No sé si me explico. Si es que no, te lo cuento mejor en el blog de H., que este comentario en principio era por otra cosa.

Anónimo dijo...

Aquellos que pervierten el lenguaje no merecen el privilegio de apropiarse de las palabras. Por eso "buen rollo", que realmente vendría a significar algo así como actitud o ambiente amable/alegre se convierte en la excusa de los maleducados. Como periodista sabes que esto pasa muchas veces. Recordando frases de Galeano me viene a la mente las perversiones más sangrantes del diccionario. Así, "comunidad internacional" se convierte en una palabra que hace referencia a los banqueros y los guerreros de nuestro mundo. El secuestro con tortura se denomina "apremio ilegal", los soldados muertos son "bajas", y los soldados compañeros muertos que te cargaste mientras aumentabas la cuantía de los "daños colaterales" cayeron bajo el "fuego amigo". Todo esto dentro de una guerra que ya no es tal, ahora hablamos de "conflicto armado". Ya no vivimos en un sistema capitalista, ahora lo hacemos en una "economía de mercado", y los países sometidos a la explotación sistemática de sus recursos ya no son denominados "países colonizados", ahora son "países en vías de desarrollo".

La perversión del lenguaje es un proceso natural del mismo, una fuente de evolución basada en el interés más rastrero. Lo malo es que poco a poco las palabras hermosas pierden su significado original, y así sucede que cuando canto a los cuatro vientos que soy un "radical" la gente piensa que soy un "extremista", cuando realmente lo que quiero decir es que soy una persona que considera que hay que acudir a la raíz de las cuestiones si queremos sacar conclusiones acertadas. Es un movimiento que tiene su máxima expresión durante la revolución francesa. En ella se establecieron tres conceptos que han sido completamente distorsionados ocn el paso de los años: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Pero nadie nos dijo que la libertad sólo hacía referencia a las mercancías. No nos explicaron que igualdad es una zanahoria que cuelga de una caña justo enfrente tuya, y que fraternidad sólo estaba ahí por cuestiones puramente estéticas.

Reivindiquemos pues nuestra parcela de acción semántica. Los muertos son muertos, los asesinatos al no existe. El radicalismo es una ideología, no un movimiento separatista vasco (por poner un ejemplo), y un grosero es lo que es, por muy "buen rollo" que tenga. Y etcétera...

Nayra dijo...

Bueno, Txema, ya ves que hay otros que también tienen encendida la luz de las palabras...

Pablo, cojonudo. Me ha encantado lo que has escrito. Es genial! El mundo de los eufemismos, de lo políticamente correcto. El mundo de las palabras, de las frases pervertidas, de aquello que pierde el significado por el mal uso que se le da (Violencia de género???? Qué coño es eso, no será violencia de sexos? Las personas no tenemos género, el género lo tienen los sustantivos, los adjetivos).
Mucho más grave es el uso que tú mencionas, tergiversador, eufemístico, manipulador. Galeano hace magia con todo aquello que dice y, sí, los efectos colaterales acaban con todo.
También detesto los eufemismos magnificadores: no soporto oír hablar de terrorismo doméstico, me parece simple, barato y demagogo.
Por cierto, escribiendo el post me acordé de cuando en diciembre unos pesados se pusieron a darnos el coñazo “de buen rollo” a la salida del Bote y tú les dijiste: “Señores, a su rollo”. Tú siempre tan elegante... Cómo no te iba a funcionar!
Además de blogs de viajes, deberías abrirte uno personal, mi niño.
Besos radicales.

Anónimo dijo...

Sí que lo tengo, desde hace tiempo. La Iguana Invisible fue mi primer intento de espacio web autogestionado, y al final se convirtió, con el paso de los años, en un simple blog prehecho. Cosas de la vida.

http://www.laiguanainvisible.wordpress.com

Nayra dijo...

Lo conocía, pero pensé que era sólo de viajes y fotos. Cada vez que veo las de GuGuy me quedo loca... necesito pisar esa playa.

Nayra dijo...

Me acaban de llamar amargada por pedir educadamente en un mail que no me enviaran mails en cadena que jamás leo y borro automáticamente... Lo que os decía. Si uno está de buen rollo, no puedes decirle que no te meta en su saco.
Buenos días...

Anónimo dijo...

¿Estás empollando o qué?
Yo anclado al ordenador (caen mares de lluvia sobre el mar) y buscando respiros en tu blog. Acuérdate de tu ex-fue, que hoy triunfa en the paper (qué críptico, ¿no?).
Besito en la frente (de buen rollo)