Hace tres semanas que no follo.
Ése iba a ser el principio del último post que me andaba por la cabeza, hasta que leí el de David y decidí que no podía empezar casi de la misma manera en la misma semana. Hoy, mientras iba acompañada de una casualidad de las mías, me lo he encontrado en la plaza de la Paja y le he contado la coincidencia. Me ha mirado divertido y ha dicho plágiame. Eso me ha dicho, que le plagiara, y eso hago: mantener la frase que tenía en la cabeza a la vez que él.
Quizás realmente haga tiempo que él no folle, puede que incluso yo también lleve semanas sin follar, pero eso de lo de menos. Lo que cuenta es que los dos teníamos la misma frase en la cabeza, que hoy me ha dado permiso con su acento gallego para contar mi historia de no-sexo y que la primavera nos hace pensar en si follamos o no follamos, o si follamos y bien, gracias, o si follamos esperando mejorar nuestra vida sentimental.
Lo que iba a contaros es que hace tres semanas que no follo -en caso de que algo de lo que cuente aquí sea verdad- y que eso me crea aprensión.
Contando que esta vida que aquí os cuento sea una vida y no un invento, hace tres semanas que no follo porque la agenda se me acabó. Repasé los años que os contaba el otro día y me tiré a gran parte de mi calendario personal; el que es como un biólogo se recluyó en esa casa que nunca conocí y el que jamás se quedaba a dormir cerró nuestra historia-segunda-parte delante de un big mac sin pepinillo, diciendo que no quería confundir los términos y que a mí empezaban a brillarme demasiado los ojos. Resulta que come basura, pero es sensible. Los demás encuentran excusas como puños cada vez que me llaman.
Hace un par de meses conocí a unos chicos encantadores con los que salgo a menudo. Realmente encantadores, tanto que me da como pena tirármelos. Sí, como pena, pena de esa que hace que no abras una caja de bombones porque queda bien en la mesa y, claro, la perfección intacta sobre el aparador siempre hace bonito.
Ahora resulta que con el beneplácito de David ya puedo contaros esa historia de que cada vez follo menos, pero ya no quiero, porque resulta que empiezo a tener sueño y ganas de contaros que hoy me dije que me aburría y que tenía que pasarme algo y no sé si pasó algo pero, desde luego, algo pasó.
Otro día, quizás, os cuente esa otra mentira.
Ése iba a ser el principio del último post que me andaba por la cabeza, hasta que leí el de David y decidí que no podía empezar casi de la misma manera en la misma semana. Hoy, mientras iba acompañada de una casualidad de las mías, me lo he encontrado en la plaza de la Paja y le he contado la coincidencia. Me ha mirado divertido y ha dicho plágiame. Eso me ha dicho, que le plagiara, y eso hago: mantener la frase que tenía en la cabeza a la vez que él.
Quizás realmente haga tiempo que él no folle, puede que incluso yo también lleve semanas sin follar, pero eso de lo de menos. Lo que cuenta es que los dos teníamos la misma frase en la cabeza, que hoy me ha dado permiso con su acento gallego para contar mi historia de no-sexo y que la primavera nos hace pensar en si follamos o no follamos, o si follamos y bien, gracias, o si follamos esperando mejorar nuestra vida sentimental.
Lo que iba a contaros es que hace tres semanas que no follo -en caso de que algo de lo que cuente aquí sea verdad- y que eso me crea aprensión.
Contando que esta vida que aquí os cuento sea una vida y no un invento, hace tres semanas que no follo porque la agenda se me acabó. Repasé los años que os contaba el otro día y me tiré a gran parte de mi calendario personal; el que es como un biólogo se recluyó en esa casa que nunca conocí y el que jamás se quedaba a dormir cerró nuestra historia-segunda-parte delante de un big mac sin pepinillo, diciendo que no quería confundir los términos y que a mí empezaban a brillarme demasiado los ojos. Resulta que come basura, pero es sensible. Los demás encuentran excusas como puños cada vez que me llaman.
Hace un par de meses conocí a unos chicos encantadores con los que salgo a menudo. Realmente encantadores, tanto que me da como pena tirármelos. Sí, como pena, pena de esa que hace que no abras una caja de bombones porque queda bien en la mesa y, claro, la perfección intacta sobre el aparador siempre hace bonito.
Ahora resulta que con el beneplácito de David ya puedo contaros esa historia de que cada vez follo menos, pero ya no quiero, porque resulta que empiezo a tener sueño y ganas de contaros que hoy me dije que me aburría y que tenía que pasarme algo y no sé si pasó algo pero, desde luego, algo pasó.
Otro día, quizás, os cuente esa otra mentira.

25 comentarios:
Se me ocurren varios refranes y dichos populares con respecto al tema y al estado civil, pero me callo. Me lo he pasado muy bien leyendo el post, y de paso he leído también a David, y el comentario de Martín en el post de David, muy oportuno. Yo, como siempre, te agradezco que hayas vuelto a escribir a pesar de que me hago más pequeño cada vez que lo haces. Besotes y no tardes tanto en volver al teclado.
Yo no hablo de sexo en publico pero... la vida no es mas aburrida cuando no se folla? a mi me relaja y me quita el dolor de cabeza. Eso si, si quieres follar no vengas a Asia, nena.
Gracias por el post, ahora te debo mail. Te quiero!
"resulta que come basura pero es sensible". Brutal. Me ha encantado. Por cierto, ¿De verdad utilizas los bombones como elemento de decoreción? Pena de chocolate. Besos.
En qué otra plaza del universo podían haberse encontrado dos que hace semanas que no follan, sino en esa?? ;)
Por cierto, no creo que sean incompatibles la sensibilidad y la ingesta ocasional de basura.
Eso si, lo de quitarle el pepinillo al Big Mac, por ahí sí que no paso!
Losbutilio: me encanta que te rías, no hay nada más sano, bueno, follar quizás :p
H, insisto en que lo que escribo me lo invento, pero ya sabes que en poco más de una semana estaré en Asia, así que lo tendré en cuenta, jaja.
Jordi: no los uso como elemento de decoración, pero me da pena comérmelos cuando vienen en cajas bonitas. Por cierto, esa frase la añadí en el último momento.
Anónimo (David quizás?): buf, yo tampoco entiendo lo del pepinillo, un delito, eh? Y lo de la plaza es una de las pocas verdades del post, tiene su gracia, eh?.
Besitos.
Bueno, yo tampoco hablo de sexo en público, pero réir es lo único sano que hago desde hace mucho ejem XD
Jajaja, eso ha estado bien!
Nayra, es curiosa tu forma de enfocar los tiempos. Me gusta.
Que te brillan los ojos, que te brillan los ojos...dile al rey del narcisismo que que a ti en esta época del año siempre te brillan los ojos porque tienes ALERGIA!!! Que no se flipe tanto...por lo demás ¿quién guardó con tanto amor y afán una caja de alfajores que se le terminó caducando porque no la encontraba..???jajaja
Esto sí es cierto: soy muy curiosa y me da mucha rabia no saber quién me escribe, jo. Gracias, anyway, anónimo.
Lau: estoy preparando la continuación de este post y van por ahí los tiros, qué casualidad!! Fuiste tú la de la caja de alfajores??? Yo fui la que la escondió para que mi madre no invitara a nadie a unos havanna que sólo nosotros apreciamos. BEso
Me alegra leer tu comentario final: "algo pasó", a mi tambien me pasó algo muy bonito ayer...que espero que crezca como la luz en Marzo. un beso
La luz de Febrero -en mayúsculas- también es bonita. Un beso.
Está bien eso de la curiosidad. Me gusta. Además, la curiosidad no mató al gato, éste tenía el síndrome de Gelineau.
Como quieras ;)
Queridisima Nayra, yo siempre escribo como supercrisis que ya que me he currado el personaje lo mantengo. De forma que el anónimo se me adelantó.
Es realmente curioso que dos personas que no follan se encuentren en masturbation square. Realmente hay días en el que el guionista de nuestras vidas se gana muy bien su sueldo. No te parece?
Besos, bombón de caja.
Queridisima Nayra, yo siempre escribo como supercrisis que ya que me he currado el personaje lo mantengo. De forma que el anónimo se me adelantó.
Es realmente curioso que dos personas que no follan se encuentren en masturbation square. Realmente hay días en el que el guionista de nuestras vidas se gana muy bien su sueldo. No te parece?
Besos, bombón de caja.
Eso parece, es un guionista cojonudo, a veces. De todos modos, raro era que estuvieses despierto a esas horas... Besitos bomboneros!
Y de los plagios y mentiras, qué? Hay tres temas en el título y aquí todo el mundo se ocupa sólo de uno, qué es lo que pasa en este blog? La única desviación es apenas para hablar de bombones... Esto no me parece nada serio, la verdad.
SuperK: muy agudo tu comentario, pero déjame que me ponga quisquilloso: la traducción exacta de plaza de la Paja supongo que sería Male Masturbation Square, ¿no? En cualquier caso, el guionista es un guarro.
Nay, qué pasa? entro o no entro (en el blog)?
Txema, qué álegría me acabas de dar, ni te imaginas. El regreso de Txema y Dani que se quita la máscara y me dice que es mi anónimo.
Bua, mirad, os diré que estoy llorando, son dos regresos preciosos y cada uno entiende el porqué de que su vuelta sea hermosa. Sois tan bonitos por dentro...
Gracias por estar de nuevo y de vencer lo que habéis vencido, cada uno a su manera.
Nay, gracias por tus lágrimas, qué menos te puedo decir después de leer esto; tú siempre con las palabras justas, las mejores.
Déjame ahora que insista de nuevo: por qué a nadie le interesa la acuciante problemática del plagio y la mentira, sobre todo en esta era de Internet? Alguien tiene respuesta para este misterio inquietante? Sigo perplejo ante tamaña frivolidad. Es como si una parte de tu texto pasara inadvertida, ¿no? Deplorable!!
Yo estoy con Anónimo, el Big mac con pepinillo.
Aprovecho para saludar a Supercrisis. Qué tal estás? Todo bien? como no me coges el teléfono!!!!
Perdón, podéis seguir.
Hola! Txema, no seas duro: es la primavera!!!
Mer, acabas de darle un uso nuevo a mi blog, contactar con Supercrisis!!
Vaya, yo me esperaba 200 ó 300 comentarios sobre el plagio como epidemia primaveral, qué ingenuo soy!!
Tres semanas? No comments.
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