Hace un par de semanas, en plena crisis en la que me planteaba mi futuro, después de bruscos acontecimientos que me dejaron en la estacada y a la vez me gritaban que diese un giro a mi existencia, iba andando por San Vicente Ferrer con la linda Luci hablando de qué coño hacer con nuestra vida con el acento gallego que ella siempre me pega, rebosante de empatía y de amor como es, camino a una galería de ¿arte? que nos podíamos haber ahorrado o quizás no porque cuando nos pudimos descojonar de aquello, lo hicimos (a mí casi se me escapa la risa in situ mientras el ¿artista? nos explicaba la penosa obra) cuando oímos el minuto uno dieciséis segundos de Creep, justo la frase I don't belong here, esa maravillosa canción cuyas notas salían de una casa y me decían que no pertenecía a ese sitio, que me fuera, que me fuera, y en eso estábamos Luci y yo, que nos mirábamos pensando si era una señal o si las señales no existen o si era sólo una canción que siempre nos ha tocado dentro y que, casualmente y sólo casualmente, la muy perra sonaba justo en ese momento en el que hablábamos de qué hacer, y suena para revolvernos a las dos, que sin decírnoslo decidimos seguir cantándola y nos mirábamos y mierda mierda mierda qué jodida es la vida y qué pequeñas somos y qué puto calor hace y no quiero poner puntos en este puto post porque para puntos las comas y dios mío qué agonía qué agonía y dios mío
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4 comentarios:
Quid pro cuo, Clarice.
Radiohead es grande, porque siempre tiene una canción para cada uno de nosotros y para cada momento. Creep tuvo su momento mágico para ti en ese preciso instante que cuentas. A veces, para sentirme bien, me pongo el Ok Computer, y no necesito nada más. Con respecto al ¿arte? pasa como en el cuento ese del traje nuevo del emperador, que era invisible.
Huir a veces es inevitable, y muy recomendable.
Gracias por tus palabras, las que has dejado en mi blog y las que acabo de leer en el tuyo
Me acabas de recordar cosas olvidadas: el cuento del traje invisible y El silencio de los corderos. A partir de ahora me llamaré Clarice Starling, me encantó ese personaje. En el fondo los blogs se retroalimentan, en eso reside su gracia, y en la interacción de unos con otros. Quid pro quo.
El Ok Computer... otra tanda de recuerdos. Bienvenido :D
Nayra, me consta que no habías leido mi entrada antes. Supongo que has conocido mi blog a través de ruidoperro, así que no puede hacer mucho tiempo. Además, los contenidos son distintos en la forma y en el fondo. De todas formas, tal como dices, nos alimentamos unos de otros. Yo mismo tengo más de un texto inspirado en lo leído en otros sitios. Espero que tú también me inspires. Seguro.
Sí, llegué a través del blog de Jordi, pero sólo leí las entradas de la primera página y anoche indagué un poco más y el título de tu entrada, bueno, jeje, quizás me inspiró telepáticamente. Ya me inspirarás de verdad, claro.
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