Peter Pan era un niño imaginario vestido de verde que no quería ser mayor. Los piterpanes, por su parte, son aquellos hombres que se niegan a crecer y a asumir responsabilidades.
La detección del piterpán (PP) es bastante complicada, ya que tiende a ocultar su carácter piterpanista hasta pasados algunos meses de relación. Antes, se lo curra de manera notoria.
Suele pasar que a los 4 meses de historia en común, nuestro chico -que aún no ha sido identificado como PP- entra por la puerta con cara mustia. Tú le preguntas qué le pasa y tras tres nadas seguidos, te dice un cuarto nada: "Nada, que mis amigos dicen que he cambiado". En ese momento, tú coges aire, le miras y te parece ver un gorrito verde con una pluma roja sobre su cabeza. Para parecer comprensiva, aunque sabes de memoria lo que te va a decir, le preguntas: "¿Por qué, cariño?" y él te contesta: "Bueno, dicen que desde que estoy contigo no les veo tanto como antes y que no soy el mismo".
Claro, sus amigos no entienden de matemáticas: no saben que si las horas del día son 24 y, de repente, entra una persona nueva -su novia, o sea, tú- en su vida, el número de horas no crece exponencialmente a su merced, por lo tanto, hay que dividirlas. Es lo mismo que cuando la universidad se acabó y empezó la jornada laboral de 8 horas, pero, claro, entonces no había un sujeto tetudo al que culpar. Respiras hondo -de nuevo- y le preguntas: "¿Y tú qué opinas?" y él te responde: "Pues que igual tienen razón". Claro. "¿Y qué piensas hacer?" Te mira con cara de letra cursiva y te suelta: "Me voy a proponer verles más".
Esta es la conversación que te hace tambalear. Él entra en crisis durante cuatro días, rescata su camiseta de Nirvana, sus casets de "varios", se va a casa de los colegas a jugar a la Nintendo -a un juego rivaival de Super Mario- y tú esperas y desesperas. Hace cosas que no sabías que le gustaban -quizás ni siquiera le gusten-, como ver partidos de 3ª regional, ir a la bolera, intentarlo con la bici de cross... todo con tal de estar con los despechados colegas a los que tiene que reconquistar. A ti, que te parta un rayo que ya se lo curró los primeros meses pa tenerte atadita.
A raíz de ese hito en vuestra historia empiezas a dilucidar otras características piterpanistas, a saber:
Las copas a 12 euros, las entradas de las discotecas, la tabla de surf nueva, los viajes por tierra con algún fin lúdico/deportivo o el último juego de la Play son gastos normales y necesarios -hay que ver qué caro está Madrid desde el euro- pero los restaurantes modernitos de Chueca, las salidas de fin de semana a una casa rural y, por supuesto, un viaje en avión, es un lujo que no se puede permitir.
Este último caso es más significativo cuando él es un PPP -piterpán pijo-. Se gasta fortunas en ropa, en todo tipo de gadgets y moderneces tecnológicas e, incluso, con un poco de suerte, te hace regalos para tenerte contenta. Y calladita.
Es egocéntrico y narcisita. Lava los platos un buen día para que te pases una semana diciéndole lo bueno que es y lo mucho que te ayuda. Busca la palmada y el reconocimiento como camino hacia la autocomplacencia. Es ombliguista y no soporta una broma sobre su físico -probablemente esculpido en algún gimnasio correspondientemente caro-.
Los piterpanes adoran verte en el sofá. Ellos llegan de currar, de hacer sus machadas, de drenar su estrés con el deporte de turno, de desahogarse con los amigos, de tomar cerveza, de la puta calle, en definitiva, y les encanta que estés ahí, con una camiseta de algodón y tu cara lavada. Adoran el abrazo que les das y lo confortable del sofá-con-piba-en-él. Además, los piterpanes quieren sexo a todas horas para quedarse relajaditos y contentos.
Un piterpán nunca te propone un plan hasta que consulta la agenda de los amigos, el calendario de la liga y el parte meteorológico. Un piterpán sólo está disponible para ti cuando no tiene nada mejor que hacer. Si los amigos le llaman cuando ya ha quedado contigo les dirá "Uf, hoy me toca salir con ella, ya sabes, es lo que hay...", con voz de que ese plan es lo peor que le ha pasado en su vida.
Si le sacas el tema hijos, el piterpán dice que sí, que por supuesto, que eso es bonito, que con 39 empezará a planteárselo; si le mencionas tu reloj biológico te nombra a Ana Rosa Quintana y te dice que eso era antes, como si el progreso hubiera llegado a tus ovarios.
Llegados a este punto, cuando miras a tu chico-piterpán ya no sólo le ves un gorro verde, sino que te fijas en que lleva también el traje, las mallas, los zapatitos y todo de ese color.
Cuando les dejas, lloran lágrimas verdes y patalean y te dicen que no te vayas, que van a cambiar... Les das la oportunidad, pero siguen siendo verdes y sólo te queda decirles: "cuando crezcas, llámame". Y te vuelves a cabrear contigo por haber perdido el tiempo.
La detección del piterpán (PP) es bastante complicada, ya que tiende a ocultar su carácter piterpanista hasta pasados algunos meses de relación. Antes, se lo curra de manera notoria.
Suele pasar que a los 4 meses de historia en común, nuestro chico -que aún no ha sido identificado como PP- entra por la puerta con cara mustia. Tú le preguntas qué le pasa y tras tres nadas seguidos, te dice un cuarto nada: "Nada, que mis amigos dicen que he cambiado". En ese momento, tú coges aire, le miras y te parece ver un gorrito verde con una pluma roja sobre su cabeza. Para parecer comprensiva, aunque sabes de memoria lo que te va a decir, le preguntas: "¿Por qué, cariño?" y él te contesta: "Bueno, dicen que desde que estoy contigo no les veo tanto como antes y que no soy el mismo".
Claro, sus amigos no entienden de matemáticas: no saben que si las horas del día son 24 y, de repente, entra una persona nueva -su novia, o sea, tú- en su vida, el número de horas no crece exponencialmente a su merced, por lo tanto, hay que dividirlas. Es lo mismo que cuando la universidad se acabó y empezó la jornada laboral de 8 horas, pero, claro, entonces no había un sujeto tetudo al que culpar. Respiras hondo -de nuevo- y le preguntas: "¿Y tú qué opinas?" y él te responde: "Pues que igual tienen razón". Claro. "¿Y qué piensas hacer?" Te mira con cara de letra cursiva y te suelta: "Me voy a proponer verles más".
Esta es la conversación que te hace tambalear. Él entra en crisis durante cuatro días, rescata su camiseta de Nirvana, sus casets de "varios", se va a casa de los colegas a jugar a la Nintendo -a un juego rivaival de Super Mario- y tú esperas y desesperas. Hace cosas que no sabías que le gustaban -quizás ni siquiera le gusten-, como ver partidos de 3ª regional, ir a la bolera, intentarlo con la bici de cross... todo con tal de estar con los despechados colegas a los que tiene que reconquistar. A ti, que te parta un rayo que ya se lo curró los primeros meses pa tenerte atadita.
A raíz de ese hito en vuestra historia empiezas a dilucidar otras características piterpanistas, a saber:
Las copas a 12 euros, las entradas de las discotecas, la tabla de surf nueva, los viajes por tierra con algún fin lúdico/deportivo o el último juego de la Play son gastos normales y necesarios -hay que ver qué caro está Madrid desde el euro- pero los restaurantes modernitos de Chueca, las salidas de fin de semana a una casa rural y, por supuesto, un viaje en avión, es un lujo que no se puede permitir.
Este último caso es más significativo cuando él es un PPP -piterpán pijo-. Se gasta fortunas en ropa, en todo tipo de gadgets y moderneces tecnológicas e, incluso, con un poco de suerte, te hace regalos para tenerte contenta. Y calladita.
Es egocéntrico y narcisita. Lava los platos un buen día para que te pases una semana diciéndole lo bueno que es y lo mucho que te ayuda. Busca la palmada y el reconocimiento como camino hacia la autocomplacencia. Es ombliguista y no soporta una broma sobre su físico -probablemente esculpido en algún gimnasio correspondientemente caro-.
Los piterpanes adoran verte en el sofá. Ellos llegan de currar, de hacer sus machadas, de drenar su estrés con el deporte de turno, de desahogarse con los amigos, de tomar cerveza, de la puta calle, en definitiva, y les encanta que estés ahí, con una camiseta de algodón y tu cara lavada. Adoran el abrazo que les das y lo confortable del sofá-con-piba-en-él. Además, los piterpanes quieren sexo a todas horas para quedarse relajaditos y contentos.
Un piterpán nunca te propone un plan hasta que consulta la agenda de los amigos, el calendario de la liga y el parte meteorológico. Un piterpán sólo está disponible para ti cuando no tiene nada mejor que hacer. Si los amigos le llaman cuando ya ha quedado contigo les dirá "Uf, hoy me toca salir con ella, ya sabes, es lo que hay...", con voz de que ese plan es lo peor que le ha pasado en su vida.
Si le sacas el tema hijos, el piterpán dice que sí, que por supuesto, que eso es bonito, que con 39 empezará a planteárselo; si le mencionas tu reloj biológico te nombra a Ana Rosa Quintana y te dice que eso era antes, como si el progreso hubiera llegado a tus ovarios.
Llegados a este punto, cuando miras a tu chico-piterpán ya no sólo le ves un gorro verde, sino que te fijas en que lleva también el traje, las mallas, los zapatitos y todo de ese color.
Cuando les dejas, lloran lágrimas verdes y patalean y te dicen que no te vayas, que van a cambiar... Les das la oportunidad, pero siguen siendo verdes y sólo te queda decirles: "cuando crezcas, llámame". Y te vuelves a cabrear contigo por haber perdido el tiempo.

15 comentarios:
Estoy currando en sábado y mirando tu blog por el rabillo del ojo por si salta la liebre. ¿No podrías buscar otra plantilla y quitar esos puntos de colores, que tengo alucinaciones cada vez que lo abro?
Mira que eres puntillista, eh?, qué manía de sacarle punta a todo...
Me encanta Seurat, es un homenaje, lo siento :) Me gusta esta plantilla, es mi preferida de blogspot, me parece bastante naïf y limpita...
Me temo que mi blog no va a tener aceptación entre el público masculino... sólo pido sentido del humor y que tengáis claro que no creo que todos seáis piterpanes, si no... apaga y vámonos.
Eres una cerebral disfrazada de pasional, analítica pura (jaja).
¿'A memoria' es canario o es que ignoro esa expresión?
Mierda... es italiano... ya te lo dije. Ahora lo cambio "L'ho imparato a memoria"...
Soy ambas cosas: un cerebro y un corazón.
Me di cuenta cuando leí aquello de que tu cabeza últimamente está cuadriculada. ¿Sabes que vi un inmenso campo de color blanco desde el aire? Eran los Alpes, el día era muy diáfano y el avión pasaba bastante cerca de las cumbres. Nunca pensé que aquello pudiera ser tan extenso. Idiota de mí, no me atreví a molestar a mis dos colegas de asiento para recoger la cámara que tenía en la bolsa y hacer alguna foto.
Otra cosa: ¿sabes de qué color baja el Rin a su paso por Colonia? ¿Te lo digo o lo adivinas? Lo adivinas, ¿no? MarrónAmarillentoCasiCaca, aaaag...
Como me suenan estas palabras! pero si yo soy uno de esos!! jajaja
con tabla de surf y todo!!
Por cierto, yo pasé por por ese manto blanco y si que desperté a mis colegas para que lo viesen y lo fotografiamos los tres!!! una hora y media de viaje obserando el paisaje...pero eso es lo que tienen los peter pan!!
te puedo mandar alguna de esas fotos, realmente son preciosas.
nn.
¿Alguno de los canarios que andáis por ahí conoce a un artista de L.P. que se llama Rómulo Celdrán? ¡Es sensacional! Cómo dibuja y cómo engaña al ojo con sus esculturas que aparentan papel y cartón y son de piedra, tremendo... Lo lleva la galería Manuel Ojeda (C/ Buenos Aires, 3, L.P.). Dani, ¿tú no eres de ahí, igual te suena?
"Peter Pan"...E' un peccato che oggi questo nome sia stato applicato ad una sindrome. Quando vidi "Hook" di Spielberg il processo di cambiamento dell'avvocato-yuppie-padre di famiglia nel cresciuto ma ancora gagliardo Peter Pan, quella era una bella storia, no?
Comunque ci sono due problemi a monte nella situazione di coppia da te descritta ed inventata...
Primo.
Come ha fatto a nascondere per 4 mesi la sua passione per il calcio in tv e il surf, e per gli addominali ben levigati? O è stato un grande attore, o lei ha mancato di osservazione.
Secondo.
Il fatto che il primo messaggio dopo quattro mesi sia: "Ho visto gli amici, dicono che non sono più quello di una volta e che non lo vedo mai". Se una coppia giovane non riesce ad integrare gli amici di lui e gli amici di lei nel proprio tempo libero, è un grave errore. Un punto su cui si dovrebbe fare qualche sforzo maggiore. Soprattutto se questi compagni sono di lunga data.
Questa storia è particolarmente triste perché la tipa in questione in realtà si è innamorata di un tamarro nascosto miracolosamente da gentleman. Perché tra tutti i possibili revival adolescenziali a 25 anni (o 30 che siano) quello della tamarraggine è, assieme al fascista redento, il peggiore che potesse capitarle!
Detto questo. Il berrettino, la piuma, gli stivali e il completo verde mi donano alquanto.
Ma io li uso solamente per volare e per attaccare Capitan Uncino.
You can fly, you can fly, you can fly!
Hola Txema!
Si si, soy un palmense (gentilicio tan desconocido como raro/feo, en mi modesta, pero autorizada opinión) sui generis, pero palmense.
La verdad es que no soy un gran entendido en arte contemporáneo canario. Por lo menos en artes plásticas. : )
Conozco la galería de Manuel Ojeda, peo no a Rómulo Celdrán. Lo investigaré. Gracias por la pista!
Nayra, enredado en otras conversaciones y en el trabajo sabatino (vaya palabro) se me olvidó decirte que esto que has escrito vuelve a estar muy bien, no tan arrebatador como otros textos anteriores, pero muy bien, lo digo en serio. No quería que pensaras que podía pensar otra cosa (esta frase va de pensares).
Por cierto, están televisando el Vecindario-Mogán, de tercera regional, buenísimo, 3-2 en el descanso. ;)
Ay, dios, cuántos comentarios. Por partes: no conozco al tal Rómulo.
Dani, no uses "palmense", por dios, hasta tuve que escribir a la RAE asustada por ese gentilicio del carajo que el DRAE no recoge aunque sí el diccionario de Manuel Seco (frikada mía con las palabras, ya sabéis). Somos canariones y a tomar viento.
Txema, ya sabes que no quiero arrebatar en cada post, sólo faltaría ir arrancando lágrimas todo el día... este era para que os rierais un poquito.
Al anónimo que se esconde tras dos letras le diré que no se asuste, que no es él, claro que no, y que a mí me gustaba acompañarle a surfear; y que aún no me ha enseñado las fotos de su viaje.
En cuanto a Valerio, allora, vediamo: como he dicho en la historia, los primeros meses el piterpán no se deja ver. Se porta bien y se está buenecito para ganarse a su chica y porque al principio está con el clásico encoñamiento (quando uno è molto preso). El tiempo es el que es y el piterpán, otrora acostumbrado a quedar 6 días a la semana con los amigos, ahora queda 2 o 3, por lo que los colegas piterpaneros -normalmente sin novia y con más tiempo libre que Kiko Pantoja (il figlio di una cantante popolare che nessuno sa cosa faccia nella vita)- lo consideran un ataque frontal hacia el clan. El piterpán se deprime, se siente calzonazos (parola che serve per chiamare agli uomini che diventano coglioni dopo di metter su la fidanzata) y reacciona en consecuencia. Es entonces cuando se quita la careta y se deja ver... Es verde. Ti ho convinto??
Comunque anch'io volo e volo... come te, e cerco di combattere Uncino e tutti i personaggi cattivi che ho vicini :)
Approposito, Vale, Ana Rosa Quintana è una conduttrice che crede di essere Oprah Winfrey ma bianca, e che è diventata mamma di gemelli a 48 anni...
Bueno, ahora que he visto ganar a la Union Deportiva Las Palmas hace un rato, puedo ponerme a escribir. Lo primero es lo primero nena. :P
Quizás son pocos los síntomas que comparto con el piterpán de tu post, pero es que el piterpanismo es tan amplio que supongo que da para que haya piterpanes vestidos de verde pistacho, verde hierba y hasta de verde botella.
Siempre he querido mantener un espacio reservado para el piterpán que hay en mí, por si algún día me veo demasiado cerca del Capitán Garfio...
En cualquier caso, siempre hay una Campanilla para cada Piterpán. El caso es que se encuentren detrás de la misma estrella en el momento preciso.
Grazie mille per gli aiuti.
Beh, però allora, sto Peter Pan della storia è, come si dice a Napoli, "nu figlio 'e 'ntrocchia" dove 'ntrocchia sta per "malafemmena"!
Comunque sia è una situazione di vita vissuta che si presenta abbastanza di frequente nella vita reale. Anche se, almeno in Italia, mi pare più vicina allo spirito anni '90. Oggi c'è troppa depressione per stare tutta la settimana con gli amici. Magari essendo che in Spagna vi arrivano tutte le peggiori mode italiane con 15 anni di ritardo, vi beccherete ondate di neo folletti verdi.
Danito, me parece bien que tengas un huequito para un Peter Pan, siempre que no te conviertas en un piterpán... Sinceramente, no lo creo.
Vale, la colpa è vostra che ci fate arrivare ste mode assurde tipo mutande Cavalli, occhiali da sole enormi Dolce & Gabbana e cantanti tipo Laura Pausini o Tiziano Ferro (una amica l'ha riconosciuto Venerdì sera a "La Rosa", il posto dove siamo stati quella domenica).
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